ENTREVISTA | Pierre Joliot-Curie. ‘Veo con preocupación la situación de la ciencia a consecuencia de la crisis’ (El Mundo, 23 de xaneiro de 2013)

Como Antonio Torres Heredia en el poema de Lorca, Pierre Joliot-Curie es hijo y nieto de Camborios. Su abuela, Marie Sklodowska Curie (Madame Curie) fue la primera persona y la única mujer que recibió dos premios Nobel en distintas categorías -Física y Química-. Su abuelo, Pierre Curie, compartió el galardón de Física en 1903 con su esposa y con Henri Becquerel. Y sus padres, Frédéric e Irène Joliot-Curie, también obtuvieron el Nobel de Química en 1935. Él ha cumplido los 80 años, pero nunca ha sentido la presión genealógica de tener que corresponder a los logros de su familia. Acaba de visitar Madrid con motivo de la clausura del ‘Año Marie CURIE’, que se ha celebrado en España con la colaboración de las embajadas de Francia y de Polonia, el país natal de la brillante investigadora.

Usted es hijo y nieto de premios Nobel. ¿Ha sentido la presión de tener que serlo también usted a lo largo de su carrera investigadora?

La manera en la que mis padres me transmitieron qué es la ciencia y lo que significa ser científico me ha protegido de esa presión. De hecho, yo fui un estudiante mediocre cuando era niño. Mis padres nunca me presionaron para que mejorase mi rendimiento. Mi hermana era muy buena estudiante y yo era un poco peor. Y aún así lo que mis padres me enseñaron es que la ciencia es un juego en sí misma. Cuando fui a la universidad no estaba convencido del todo de que la educación que había recibido en este sentido de mis padres era la correcta. De hecho, mi problema era exactamente lo que usted ha mencionado: quela probabilidad de que yo fuese un científico de la talla de mis padres o de mis abuelos era muy baja… o cercana a cero. Pero, cuando empecé a trabajar en un laboratorio, ese problema desapareció inmediatamente, porque sentí tanta satisfacción de estar haciendo ciencia, que supe que mi problema ya no sería más si ganaría o no el premio Nobel. Lo importante era que yo era feliz haciendo este trabajo. En ese momento me di cuenta de que lo que mis padres me habían repetido durante mi infancia y juventud era verdad.

A noticia en El Mundo


Pódese seguir as respostas a esta entrada a través da subscripción RSS 2.0. Podes deixar un comentarios, ou facer un trackback dende o teu propio sitio.

Deixe unha resposta