Sueldos más bajos para las mujeres en el I+D+i (El Correo Gallego, 25 de enero de 2011)

La presencia femenina solo significa al 33% del personal en el sector privado//La mayoría de los trabajadores de la I+D no tiene hijos, hasta el 71% en el caso de ellas

La ciencia suspende en igualdad. Hace tiempo que las mujeres accedieron de forma mayoritaria a la educación superior, pero la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) no se libra de la discriminación de género. Ellas también cobran en este mundo menos, pese a estar más formadas que sus compañeros, se les exige un nivel de formación más alto para acceder a los puestos de más responsabilidad y abandonan más. La socialización diferencial sigue además traduciéndose en una presencia femenina casi anecdótica en las tecnologías de la información, el sector con más personal.

Casi el 26% de los hombres que trabajan en la I+D+i gallega cobran más de 2.500 euros al mes, un porcentaje que cae al 15,5% entre las mujeres. Sin embargo, ellas son más del doble de las personas con ingresos por debajo de los 900 euros mensuales, un 11% de todas, frente al 5% de los varones; y tienen menos contratos indefinidos (56,4% frente al 75,3%).

Estas son algunas de las conclusiones del estudio sobre la situación de las mujeres en el sistema de ciencia y tecnología de Galicia de la Unidade de Muller e Ciencia, presentado ayer por la secretaria xeral de Igualdade, Marta González. En él llama la atención la persistencia del llamado efecto tijera, con una notable reducción de la presencia de las mujeres a medida que se asciende en la escala profesional: el 61% de las personas que dirigen grupos de investigación son varones mientras que el 62% de las que tienen becas son mujeres.

MÁS CONDICIONADAS POR LA FAMILIA. “Isto explícase pola existencia da discriminación xerárquica nas traxectorias profesionais, especialmente polo concepto do chan pegañento, que se traduce en obstáculos que poden ser laborais ou relativos ao ámbito reprodutivo, doméstico e familiar”, advierte el estudio.

Las propias encuestadas aventuran un posible parón o abandono en su carrera profesional en mayor medida que sus compañeros por motivos familiares (el 38%) y casi tres de cada diez responden que ya han visto condicionada su carrera por estas razones, el doble que los hombres.

La distribución del personal por edad y sexo confirma estas impresiones. Ellas son más de la mitad de todo el personal investigador hasta los 35 años, pero a partir de ahí pierden peso, debido “sobre todo” a que la tasa de abandono es mayor entre ellas.

Tener hijos es el principal motivo que las lleva a tirar la toalla. La paternidad solo condiciona al 7,3% de los hombres, pero la descedencia se convierte también en este sector para las mujeres “nunha problemática de solución complexa que moitas veces pasa por escoller entre ter fillos/as, abandonando ou minorando a carreira investigadora, tentar compaxinar as dúas facetas ou decantarse definitivamente polo desenvolvemento profesional”. Esta última es, en cualquier caso, la opción de la gran mayoría de los trabajadores de la I+D, ya que 66,8% de los hombres no tienen hijos, un porcentaje que entre las mujeres llega al 71,1%.

La persistencia de los roles de género en la sociedad explican parte de este escenario, pero el informe apunta también a culpas propias del sector, aunque compartidas con otros, ya que se detecta la ausencia de políticas activas de conciliación. “Só se adoptan medidas puntuais logo da solicitude do persoal traballador”, critica el estudio.

El informe destaca además la persistencia de patrones culturales que siguen apartando a las chicas de las titulaciones técnicas, especialmente las ingenierías (solo las eligen una de cada diez alumnas), a pesar de que desde hace décadas se consideran carreras con salidas laborales rápidas y altos ingresos. Esto explica la escasa presencia femenina en la I+D+i empresarial, en la que representa solo el 33% del personal, y en particular en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Pese a que esta es el área con mayor número de empleos en estos momentos, solo acoge a un 4% de todas las trabajadoras de la I+D+i gallega, que representan el 25% de su plantilla.

LA BRECHA DIGITAL SE REDUCE

La brecha digital de género persiste, pero en solo un año se ha suavizado. En 2010 el 56% de los gallegos hicieron uso de Internet, mientras que menos del 52% de las gallegas se conectaron. Los datos confirman una tendencia positiva, ya que el porcentaje de mujeres aumentó en solo un año más de 5 puntos, explicó ayer la secretaria xeral de Modernización, que compareció en la presentación del estudio de la Unidade de Muller e Ciencia junto a la secretaria xeral de Igualdade y los directores xerais de Universidades y de I+D+i.

En la actividad profesional TIC la brecha es mayor. Las mujeres solo son el 25% del personal y ocupan 13% de los puestos directivos.

CIFRAS

70%

en el sector público Siete de cada diez mujeres vinculadas a la I+D+i en Galicia trabaja en el sector público, con un acceso “máis obxectivo” que se reduce a la hora de ascender.

32,6%

son doctoras Más de tres de cada diez trabajadoras del sector tienen un doctorado. Los varones con el máximo grado académico son menos, un 23%.

1.200

euros El sueldo más habitual entre las mujeres es de 900 a 1.200 euros al mes. Lo cobran el 21,6%. Entre los varones, casi el 26% cobra más de 2.500 y el 20,5%, de 1.201 a 1.500.

La noticia en El Correo Gallego


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